Obama, que firmó cuatro órdenes ejecutivas para reforzar los derechos sindicales, aprovechó una nueva comparecencia pública para pedir al Senado que apruebe con urgencia el plan de estímulo de 825.000 millones de dólares, tras insistir en que los últimos datos del Departamento de Comercio demuestran que la recesión se está profundizando.
El nuevl presidente de Estados Unidos ha ido al grano al asegurar que el objetivo número uno es crear empleo y ofrecer ayudas la clase media. Ha dicho también que no se puede tener una clase media fuerte sin un movimento sindical fuerte. Las declaraciones de Obama se producen después de la publicación del PIB estadounidense en 2008.
Aunque el Consejo Nacional de Investigaciones Económicas de EEUU (NBER) había indicado que EEUU entró en recesión en diciembre de 2007, el descenso sufrido por el PIB en el cuarto trimestre de 2008 confirma la recesión técnica de la economía estadounidense, que hasta ahora no había registrado dos trimestres consecutivos con descensos desde que estalló la crisis financiera y económica.