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Etiquetas: 2015, agosto2015, CAMBIOCLIMATICO, CICLO, CRISIS, ECONOMIA, PERU
RT en Español: El gran armagedón financiero (E749) - Keiser Report en español. http://google.com/newsstand/s/CBIwmbPrsiE
Oil-price.net - Oil Price, Today and Tomorrow
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Logic would seem to dictate that if oil prices are going down, the price of gasoline should follow suit and go down also. However the opposite has been observed lately. Of course as is the case in any fluctuation of oil prices, there is a range of reasons responsible for this. So why exactly is the price of oil dropping whilst the price of [...].
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http://www.m-pep.org
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DES VIDÉOS POUR COMPRENDRE LE SYSTÈME BANCAIRE ET FINANCIER
Necesitas las fechas de las Ondas largas de Kondratieff para entender la figura. Lo que lista el NBER son ciclos de Juglar o Kitchin.
http://www.nber.org/cycles/cyclesmain.html
| La crisis hegemónica se prolongará por un buen tiempo en el continente, entre el viejo mundo ya superado, pero que insiste en sobrevivir, y un nuevo mundo que está luchando para nacer –el de los gobiernos post neoliberales. Las próximas elecciones –en particular en Brasil, Bolivia, Uruguay y Argentina– definirán si estos gobiernos constituyen un paréntesis en la larga serie de gobiernos conservadores o si se consolidarán en la profundización y construcción de alternativas. |
El triunfo del bloque occidental bajo la dirección norteamericana llevó, después de muchas décadas, a un mundo unipolar, con una indiscutible hegemonía de una superpotencia y la derrota y desaparición de la otra gran potencia, algo que nunca antes había experimentado el mundo.
Toda la función de freno y control sobre la expansión imperial de los EE.UU. dejó de existir. Fueron entonces posibles las guerras de las últimas dos décadas –algunas llamadas "guerras humanitarias", que violaron flagrantemente la soberanía de los países, lo que no ocurría desde el final de la Primera Guerra Mundial-.
El surgimiento de un mundo unipolar permitió el dominio militar y económico del bloque occidental y, en particular, de los EE.UU. Pudieron así ampliar la economía de mercado en áreas insospechadas, como China, Rusia y Europa del Este.
La unipolaridad permitió incorporar a la Unión Europea y a la OTAN a países que antes eran miembros del Pacto de Varsovia. Se configura un sistema mundial único, en el plano económico, político y militar bajo dirección norteamericana. Un único imperio mundial, aun con las contradicciones y conflictos internos, reina en el mundo. Las guerras se suceden desde el bloque dominante en contra de las áreas de resistencia a su dominación como Yugoslavia, Irak, Afganistán.
El paso del ciclo largo de expansión –el de mayor desarrollo capitalista, lo que Eric Hobsbawm ha caracterizado como la "edad de oro" del sistema– hacia el ciclo largo recesivo trajo importantes consecuencias. Aquel ciclo significó la convergencia de los tres vectores fundamentales de la economía mundial –los EE.UU. (con Alemania y Japón creciendo a medida que los EE.UU., fenómeno único), las economías socialistas y la periferia (como México, Argentina y Brasil). Durante esa convergencia se alcanzó la mayor tasa de crecimiento de la economía mundial. También fue el período de consolidación de la hegemonía económica norteamericana y del bloque occidental.
La transición a la recesión luego del ciclo de expansión, no solo significó la disminución en las tasas de crecimiento, sino también la sustitución del tema central del período anterior –el crecimiento económico– por la estabilización. Se pasó de una fórmula desarrollista a una conservadora. Al mismo tiempo se introdujo el concepto de la "ingobernabilidad" como temática central. Esto expresaría la contradicción entre las condiciones de producción y las demandas de la economía, reflejado en el ciclo largo recesivo y como expresión de los derechos negados a lo largo de las décadas de expansión económica.
Este conflicto (entre las condiciones de producción y las demandas de la economía) fue también responsable de la aparición de las crisis inflacionarias, especialmente en la periferia. Fue en esta coyuntura en que el FMI emergió con préstamos a cambio de onerosas cartas de intenciones, que imponían duros ajustes fiscales y preparaban el camino para minimizar el papel del Estado y aplicar las políticas neoliberales.
El tercer factor –la hegemonía de los modelos neoliberales, con un alcance mundial que ningún otro modelo había conseguido– tuvo que ver con esa transición de ciclo.
Los programas neoliberales consolidaron una nueva relación de fuerzas a escala mundial, lo que reforzaba el camino hacia el fin de la bipolaridad. Con la globalización y sus programas de desregulación, de liberalización económica, de privatizaciones, de precarización de las relaciones de trabajo, y la conformación del Estado mínimo, se alteraba radicalmente el equilibrio de poder entre los países del centro y la periferia, y entre clases sociales dentro de cada país.
Se intensificó la concentración económica y de poder en favor de la globalización de competencias en detrimento de los países periféricos. Algunos de ellos, con el poder estatal victimado por el acelerado proceso de liberalización económica, sufrieron crisis de carácter neoliberal, como fueron los casos de México, Rusia, los países del sudeste de Asia, Brasil y Argentina en particular.
Con las políticas neoliberales que precarizaron las relaciones de trabajo, aumentaron el desempleo y fragmentaron la unidad de los trabajadores, también cambió radicalmente la correlación interna entre las clases en cada país en favor de las elites gobernantes.
2. La confluencia de todos estos factores que cambian el período, significaba una alteración de grandes proporciones en la correlación de fuerzas en todo el mundo, con sus especificidades en cada región y cada país. Es preciso detallar más algunas de sus consecuencias.
La hegemonía de EE.UU. como única superpotencia convirtió a ese país en el centro del poder político mundial, que tiene intereses en todas partes del planeta y tiene políticas para todos los temas y lugares. La superioridad militar de Estados Unidos se tornó inconmensurable. La victoria en la guerra fría significó también el triunfo ideológico que validó la interpretación del mundo que impuso el campo vencedor.
Para el campo socialista, la confrontación central de nuestro tiempo se daba entre el socialismo y el capitalismo. Para el campo imperialista, se daría entre el totalitarismo y la democracia. Había sido derrotado el totalitarismo nazi y fascista; también había sido derrotado el totalitarismo comunista; ahora se buscaría derrotar el totalitarismo islámico y el terrorismo.
Con el triunfo del campo occidental se opacaron las alternativas y las propuestas anticapitalistas en el horizonte histórico contemporáneo. Cuba entró en su "período especial" antes del final del campo socialista y de la Unión Soviética, tratando de evitar retrocesos. China optó por la vía de una economía de mercado.
La democracia liberal llegó a sintetizar la democracia. El concepto de economía capitalista se disolvió en el marco de una supuesta economía internacional o economía de mercado. Fue una victoria para una visión del mundo y de un modo de vida específico: "el modo de vida norteamericano", convertida en el elemento de más fuerza en la hegemonía planetaria de EE.UU. Prácticamente ningún rincón del mundo pudo quedar inmune a esa influencia, incluido China y los países periféricos de las grandes metrópolis.
Si este triunfo ideológico es el elemento de mayor fuerza, la esfera económica está entre sus puntos más débiles. La desregulación económica promovida por el neoliberalismo propició la rápida y generalizada hegemonía del capital financiero en su carácter más especulativo, y como resultado de ello la financiarización de las economías.
Este proceso suele marcar las etapas finales de los modelos hegemónicos, que conducen a las fases de la hegemonía del capital financiero, los tiempos característicos de estancamiento, como el actual ciclo largo de recesión económica.
Una hegemonía que es difícil de revertir una vez que se han debilitado los incentivos para la inversión productiva, lo que define un horizonte de inestabilidad económica, de estancamiento y de bajos niveles de crecimiento.
La actual crisis, que afecta profunda y ampliamente la economía de EE.UU. y de ahí se extendió al resto del mundo, nació precisamente de estas debilidades –la hegemonía del capital financiero– y luego se manifiesta como la recesión económica abierta. Una crisis que produce una larga y profunda recesión en la economía de EE.UU. y los países del capitalismo central, sin tener la capacidad de revertir su raíz: la financiarización de la economía.
Al mismo tiempo, a pesar de haberse transformado en la única superpotencia, con fuerte predominio del plano militar, los EE.UU. no pueden resolver dos guerras al mismo tiempo, las de Irak y Afganistán.
Pero, a pesar de las debilidades que presenta, ninguna otra potencia o grupo de potencias puede rivalizar con los EE.UU. Del mismo modo, a pesar de su agotamiento, el modelo neoliberal, puesto que no constituye simplemente una política de un gobierno que puede cambiarse de un momento a otro, sino un modelo hegemónico, que incluye determinados valores, ideología, cultura, y tiene profundas y extensas raíces económicas, tampoco puede ser remplazado por ahora, cuando aún no se divisa otro modelo que pueda sucederle.
Por lo tanto, hemos llegado al agotamiento del modelo neoliberal, y entrado en un período de relativa debilidad de la capacidad hegemónica de EE.UU., sin que las alternativas tengan todavía el poder suficiente para imponerse. Ello se debe a que, en el momento en que el capitalismo revela con más claridad sus límites y muestra sus entrañas, los llamados "factores subjetivos" para la construcción de alternativas también han sufrido grandes retrocesos.
Se instaura así una crisis hegemónica, en la que lo viejo no se resigna a morir y lo nuevo tiene dificultades para nacer y sustituirlo. ¿Cómo lo viejo busca sobrevivir? Sobre la base de dos ejes: las políticas internacionales de libre comercio, con las instituciones que las multiplican, como el FMI, el Banco Mundial, la OMC. Y dentro de cada país, con la ideología del consumo, del shopping-center, del mercado.
El fortalecimiento de "lo viejo" tiene en su contra la hegemonía del capital financiero en su carácter más especulativo, que no solo bloquea la posibilidad de reanudar un nuevo ciclo de expansión de la economía, sino que fomenta la inestabilidad, precisamente con la libérrima circulación de los capitales financieros. Pero, al mismo tiempo, no surge un modelo alternativo al modelo neoliberal.
La construcción de alternativas choca así con una estructura económica, comercial y financiera global, que reproduce el libre comercio y favorece a las políticas neoliberales, como ideologías consolidadas que se manifiestan en las formas de comportamiento y de búsqueda y acceso a los bienes de consumo en la vida cotidiana de las personas.
Puede predecirse que estaremos en un período más o menos largo de inestabilidad y turbulencias tanto políticas cómo económicas, hasta que se forjen las condiciones para la hegemonía de un modelo post neoliberal y de una hegemonía política global alternativa a la de los Estados Unidos.
3. América Latina sufrió directamente la transición al nuevo período histórico. Prácticamente todos sus países fueron víctimas de la crisis de la deuda, y entraron en el círculo vicioso de la crisis fiscal, los préstamos y cartas de intención con el FMI, el debilitamiento del Estado y de las políticas sociales, la hegemonía del capital financiero, la contracción del desarrollo económico, sustituido por el tema de la estabilidad monetaria y los ajustes fiscales.
Afectada centralmente por esas transformaciones, América Latina pasó a ser el continente privilegiado de los experimentos neoliberales.
Las dictaduras militares en algunos de esos países, entre los que se encuentran aquellos que hasta entonces presentaban mayor fuerza en el campo popular, como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, habían logrado quebrar la capacidad de resistencia de los movimientos populares. Esto allanó el camino para la hegemonía de las políticas neoliberales.
Estas políticas se fueron imponiendo desde el Chile de Pinochet a la Bolivia del MNR, pasando por la adhesión de fuerzas nacionalistas como en México y Argentina, hasta los partidos socialdemócratas, como los casos de Venezuela, Chile, Brasil, hasta generalizarse en casi todo el espectro político.
La década de 1990 fue la del predominio generalizado de los gobiernos neoliberales, algunos por un largo plazo, como el PRI en México; Carlos Ménem, en Argentina; Fernando Henrique Cardoso, en Brasil; Alberto Fujimori, en Perú; Pinochet y la Concertación (PS-DC), en Chile. En otros países el neoliberalismo se entrecortó por la acción de los movimientos populares que expulsaron del poder a varios presidentes, como en Bolivia y Ecuador, o que fracasaron como en Venezuela (con AD y COPEI).
Paralelamente estaban ocurriendo crisis en las principales economías de la región –México 1994, Brasil 1999, Argentina 2001-2002– hasta que comenzaron a surgir los gobiernos electos por el voto de rechazo a la situación creada por el neoliberalismo, empezando con la elección de Hugo Chávez en 1998, seguido por Lula en 2002, Tabaré Vázquez en 2003, Néstor Kirchner en 2003, Evo Morales en 2005, Rafael Correa en 2006, y Mauricio Funes en 2009.
Se produjo un cambio claro hacia la izquierda en la votación en los diferentes países que fueron celebrando sus elecciones, lo que revelaba cómo el continente había sufrido las consecuencias de los gobiernos neoliberales. Nunca antes en la región, o en otras partes del mundo, ha habido tantos gobiernos progresistas al mismo tiempo.
Lo que unifica a estos gobiernos, además de la votación con la que se derrotó a los gobiernos neoliberales de Carlos Ménem, Carlos Andrés Pérez, de la FHC, Lacalle, Sánchez de Losada, Lucio Gutiérrez, son dos rasgos comunes: la opción por los procesos de integración regional en lugar de libre comercio y la prioridad de las políticas sociales.
Son dos los puntos de mayor debilidad de los gobiernos neoliberales, cuya lógica de apertura económica favorecía las políticas de libre comercio y los llamados Tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos, al mismo tiempo que concedían la prioridad a la estabilidad fiscal y monetaria sobre las políticas sociales.
Las políticas sociales son las que conceden legitimidad a los gobiernos emergentes, los cuales han tenido que enfrentar como norma la fuerte oposición de los monopolios privados de los medios, pero que, sin embargo, hasta ahora han sido reelegidos por el voto de los sectores populares, los más pobres de nuestras sociedades.
Estos gobiernos tienen diferencias entre sí aunque se asemejen y unifiquen por la prioridad que dan a los procesos de integración regional y a las políticas sociales. En ese marco común se diferencian porque Venezuela, Bolivia y Ecuador avanzan más claramente hacia la construcción de modelos alternativos al neoliberalismo.
Ya en la estrategia que los llevó al gobierno, combinaron los levantamientos populares con la salida electoral, pero después se propusieron refundar el Estado, apuntando hacia una nueva estrategia de la izquierda latinoamericana: ni el camino tradicional de reformas, ni la lucha armada, sino la combinación de ambos en una nueva síntesis.
En el otro campo están los países que favorecen a los tratados de libre comercio, como México, Chile, Perú, Colombia, Costa Rica. El primero en tomar ese camino, "el padre", fue México, al firmar un TLC con Estados Unidos y Canadá, con claro privilegio para los Estados Unidos. Ahora el país latinoamericano tiene más del 90 % de su comercio exterior con el poderoso vecino.
La crisis económica actual permite medir el significado de las dos formas distintas de integración en el mercado internacional. México, por ejemplo, país vitrina por haber sido el primero –y, originalmente, iba a ser el camino que los EE.UU. señalaban a todos los países del continente– tuvo la peor regresión económica de todas las economías del continente, con una caída del PIB cercana al 10 % en el primer semestre de este año. Paga así un precio muy alto por haber sido "privilegiado" en el comercio con EE.UU., el epicentro de la crisis mundial, que sufre una recesión profunda y prolongada, con todas sus consecuencias negativas para México.
Mientras, un país como Brasil, cuya economía es más o menos similar a la de México, podría salir más o menos rápidamente de la crisis por haber diversificado su comercio internacional, a tal punto que el principal socio comercial del país ya no es EE.UU. sino China. Al mismo tiempo, Brasil ha intensificado el comercio intrarregional, más resueltamente con la Argentina y Venezuela, mejorado con todos los países participantes en los procesos de integración regional, pero principalmente Brasil amplió considerablemente el mercado para el consumo popular. Este fue el principal responsable por la superación rápida de la crisis. Por primera vez durante el transcurso de una crisis, las políticas de redistribución del ingreso y extensión de los derechos sociales se mantienen, incluso en el momento mismo de la recesión.
Después de una fase de expansión relativamente rápida de los gobiernos progresistas del continente, la derecha ha recuperado su capacidad de iniciativa y busca reconquistar gobiernos para poner en marcha una restauración conservadora. Desde el intento de golpe en Venezuela en 2002, pasando por la ofensiva contra los gobiernos de Brasil, Bolivia y Argentina, la derecha trata de utilizar su poder económico y mediático al servicio de la reconstrucción de su poder político, derrotado por los gobiernos progresistas.
Podemos prever que la crisis hegemónica durará por un buen tiempo en el continente. Se trata de la lucha entre el viejo mundo que insiste en subsistir con sus programas neoliberales y el nuevo mundo de gobiernos post neoliberales que enfrenta dificultades parar sobrevivir.
Las próximas elecciones –en particular las de Brasil, Bolivia, Uruguay y Argentina– definirán si lo que hay es solo un paréntesis en la larga serie de gobiernos conservadores, o si se han consolidado y profundizado los procesos de construcción de alternativas post neoliberales, en los cuales América Latina es un escenario privilegiado.
Fuente: Carta Maior
Etiquetas: 2009, AMERICALATINA, CICLO, CRISIS, ECONOMIA, FINANZAS, MACROECONOMICS, nov09, REPRISE
Nov 15 01:09:47 2009.
"Europa se recupera, Asia lidera" : http://www.bbc.co.uk/mundo/economia/2009/11/091113_1329_europa_asia_recuperacion_np.shtml?s
FBCF / VA | = | v (dVA / VA) | / | a . (K / VA) |
Taux d’investissement | Coefficient de capital x Taux de croissance de la production | Taux d’amortissement x Coefficient de capital | ||
I /VA | = | v . g | / | a . v |
| I(t) = [m . v . VA(t)] + [(a - m) . K(t-1)] |
| I(t) = m . v. [VA(t) - VA(t-1)] + (1 + a - m) . I(t-1) |
No obsatnte, el principal asesor económico de la Casa Blanca reconoce que el nivel de desempleo en Estados Unidos es mayor del previsto
Washington (EFE).- La economía de Estados Unidos estuvo "al borde de una catástrofe" en enero, pero ha logrado progresos "sustanciales" desde entonces, ha dicho Lawrence Summers, el principal asesor económico de la Casa Blanca.
No obstante, Summers alertó contra realizar "una declaración prematura de victoria y retirar las medidas de estímulo" económico. Director del Consejo Económico Nacional, Summers ha hablado en el Instituto Peterson de Economía Internacional, donde ha hecho balance de los primeros seis meses de mandato del presidente Barack Obama.EFE / ELPAÍS.com - Basilea / Madrid - 11/05/2009
El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, y su homólogo al frente del BCE, Jean Cluade Trichet, se han sumado hoy a la tendencia de creciente optimismo de quienes apuestan porque lo peor ha pasado ya gracias al efecto de los multimillonarios estímulos aprobados por los diversos gobiernos y autoridades monetarias y que no se habían visto hasta la fecha. "Nos acercamos al punto de inflexión", ha asegurado Trichet en la Reunión Económica Mundial del Banco de Pagos Internacionales que se celebra en Basilea.
"En lo referente al crecimiento, estamos cerca del punto de inflexión en el ciclo" y ha habido una "importante mejoría en los mercados desde mediados de septiembre (de 2008)", ha comentado Trichet antes de reseñar que, en cualquier caso, los gobernadores de los bancos centrales del mundo no deben bajar la guardia y hay que "seguir muy alerta".
Por su parte, Fernández Ordóñez ha asegurado en el mismo foro que "hay cierta cantidad de buenas noticias en el mundo, especialmente en los indicadores. Vemos ciertas mejoras en muchos mercados financieros". "Hay indicios de que lo peor (de la crisis) se produjo en el primer trimestre", ha defendido. No obstante, al igual que Trichet, ha añadido que hay que ser "muy cautos" con las proyecciones económicas.
A favor del análisis de Trichet y Fernández Ordóñez se encuentran los datos sobre la bajada del Euríbor y la reapertura del mercado interbancario, el avance de los índices de confianza del consumidor, la recuperación de las bolsas o la moderación de la tasa de morosidad en los créditos.
"Brotes verdes"
Este conjunto de factores también han llevado al Gobierno español a mostrar un ligero optimismo sobre la posibilidad de una recuperación, tal y como afirmó la vicepresidenta económica Elena Salgado tras el pleno extraordinario sobre el Plan E puesto en marcha contra la crisis al afirmar que se están empezando a observar algunos "brotes verdes" en la situación económica internacional. Al otro lado del Atlántico, el propio presidente estadounidense, Barack Obama, señaló en la misma línea el sábado que se detectan ya "ciertos indicios de que los engranajes del motor económico de Estados Unidos están comenzando a funcionar".
Con respecto a la proyección de los precios de consumo, Fernández Ordóñez ha insistido en que "no hay grandes riesgos de deflación" o de caídas sostenidas en los precios de consumo en la eurozona pese a los últimos datos de inflación, que registraron la primera caída de su historia el pasado mes de marzo.
Asimismo, el director del gabinete de coyuntura y estadística de Funcas, Angel Laborda, comparte la opinión del gobernador del Banco de España. En opinión del experto de la Fundación Española de Cajas de Ahorro, las mayores tasas de caídas de la economía podrían haberse registrado en el primer trimestre del año, según la información aportada por los indicadores de clima económico y los progresos en el ajuste de las posiciones financieras de las familias y empresas no financieras.
La recuperación sigue siendo "lejana"
Según Laborda, el mayor esfuerzo de los hogares en el ajuste del consumo también podría haber tenido lugar en el primer trimestre, aunque la inversión de las empresas en equipo aún no da muestras de haberse estabilizado y las perspectivas de recuperación son "lejanas". Así, el conjunto de la demanda nacional podría haber registrado una caída trimestral anualizada del 8,5% entre enero y marzo de 2009.
En cualquier caso, aunque puede que lo peor haya pasado ya, donde no hay margen de duda es en que todavía queda mucha crisis que atravesar. Sobre todo en España, que cuenta con su particular reto frente al deterioro económico en forma de burbuja inmobiliaria, según sostiene la Comisión Europea.
Ante este panorama, el BBVA ha revisado a la baja su previsión de crecimiento de la economía española para este año y, si en marzo estimaba que el PIB caería un 2,8%, en la última previsión de finales de abril sitúa su retracción en el 3,5% en línea con las proyecciones de los organismos internacionales. Por el contrario, mantiene la estimación de PIB para 2010 en un retroceso del 0,3%.
Entre los bancos más grandes de la lista, 'The Wall Street Journal' menciona Bank of America, Citigroup y Wells Fargo
Washington. (EFE).- La Reserva Federal informará hoy a los banqueros de EE.UU. de que 10 de las 19 mayores entidades del país, sometidas a una evaluación, requieren capital adicional para superar la recesión, según el diario 'The Wall Street Journal'.
La Reserva (Fed), el Departamento del Tesoro y las agencias reguladoras del sector financiero darán a conocer públicamente este jueves los resultados que hoy el Gobierno comunicará a los bancos. Dado que las entidades siguen las discusiones con el Gobierno estadounidense, la cifra de instituciones en aprietos podría cambiar.
Las transacciones a futuro en los mercados bursátiles registraron hoy una caída, y el precio del oro subió debido a la preocupación de los inversores sobre la solidez del sistema bancario y su necesidad de capitalización.
Entre los bancos más grandes de la lista que están necesitados de capital adicional menciona Bank of America, Citigroup y Wells Fargo. "Debido a su tamaño estos tres bancos podrían atraer suficiente capital privado como para evitar la nacionalización de facto que ocurrirá si el Gobierno federal adquiere el 50 por ciento o más de las acciones comunes", informó hoy el periódico.
Algunos de los bancos más pequeños en la lista de los evaluados por el Gobierno "quizá no sean tan afortunados si necesitan atraer 5.000 millones de dólares o más en nuevo capital", añadió 'The Wall Street Journal'.
Fuentes del sector financiero han indicado que la mayoría de las entidades bancarias sometidas a esta evaluación -considerada "una prueba de estrés" para determinar si los bancos podrían afrontar una situación económica peor que la actual- discutirán públicamente los resultados tras el cierre de los mercados el próximo jueves.
Los mercados, muy sensibles a cada rumor, de hecho registraron el lunes la mayor subida de las acciones financieras en un mes, sobre la base de informes y comentarios optimistas con respecto a las evaluaciones gubernamentales.
El Departamento del Tesoro y las agencias reguladoras ofrecieron opciones diferentes para que los bancos fortalezcan sus balances sin usar dinero de los contribuyentes, incluida la venta de activos, la búsqueda de capital privado y la conversión de inversiones previas del Gobierno de acciones preferentes a acciones comunes.
Gerardo Saravia(http://www.revistaideele.com/node/570)
* Los gráficos han sido tomados del economista Waldo Mendoza.
De tanto hablar del milagro económico peruano, finalmente se ha concretado, pero no exactamente en los términos de blindaje ante la crisis con el que el Presidente encandiló nuestros oídos a comienzos de este año.
Ni siquiera (a pesar de los pronósticos oficiales) podremos, en el epílogo de la crisis mundial, contar a nuestro país entre los que mejor performance lograron. A estas alturas, el cuento de “Perú país refugio de capitales” mejor ni contarlo.
Con la caída de diez a cero puntos en el PBI, el milagro anunciado se convirtió en la pesadilla del soñador. Estamos entre los países que han sufrido la caída más brutal de su producción en lo que va del año. ¿De la región? Qué va: del mundo.
Bajo cero
Sin duda, a fin de año no faltarán los titulares con cuadros comparativos que anunciarán, festivos, que hemos crecido más que nuestros vecinos y lejanos. En esas condiciones, habrá que aclarar la diferencia entre un país que crecía a 4% y ha caído a menos 2% y uno que crecía a 9% y ha caído a cero o uno.
El terremoto de 8 puntos abajo en escala García no va a significar una hecatombe económica como la de los años 1980, pero sí revela la vulnerabilidad de nuestra economía. No era tan fuerte como nos habían contado. O, lo que es peor, no hemos sabido administrar nuestras fuerzas.
No existe acá afán alguno de endilgarle al Gobierno culpas externas. Está claro que la crisis la importamos, y que no existía maniobra macro ni micro capaz de evitar que se presentara en el país. El pecado consistió precisamente en pretender negar lo evidente, no hacer nada o hacerlo a destiempo.
¿El resultado?: una caída brutal del PBI que ha llevado al aparato productivo a la recesión desde hace dos trimestres. Sin embargo, el Gobierno persiste en el error de negarlo.
El impacto económico de la crisis en el país se expresa, según el economista Bruno Seminario, por tres canales: inversión minera, manufactura y servicios.
“Esta crisis ha afectado la rentabilidad de la minería. Los flujos de inversión directa extranjera en el último trimestre del año pasado pasaron de 7.000 millones de dólares a cero. Luego se recuperaron un poco. Los nuevos proyectos de inversión se han cortado.”
La industria textil ha caído en un 50%, como la producción agroindustrial: no han podido vender sus productos al exterior y tampoco los pudieron colocar acá. Lo mismo ha ocurrido en otras ramas. Los economistas llaman a esto “reducción de inventarios”. Es decir, las industrias acumularon una serie de productos que no llegaron a vender y han tenido que reducir sus tasas de producción.
En el sector construcción construcción, una catapulta económica, se ha registrado un incremento mínimo de la inversión pública (ésta representa, en total, un 10% del PBI) y un decrecimiento de la privada, que es la principal en el sector.
Lamentablemente, esta información no son quejas de llorones y pesimistas como zarandeó el despacho gubernamental a inicios de año. Son cifras oficiales, obtenidas de fuentes oficiales, confundidas y clandestinas entre los encriptados informes del BCR y el INEI.
A pesar de la cáustica ineptitud de nuestros conductores económicos, hay aspectos de nuestra economía que se mantienen fuertes debido al abultado crecimiento de años anteriores. El sistema bancario, por ejemplo. Las últimas grandes crisis nacionales dejaron como saldo muchos bancos muertos y los demás heridos o absorbidos. En este caso se han mantenido indemnes.
El sector Comercio sigue siendo un misterio. De acuerdo con la rebúsqueda oficial, se aprecia un incremento, lo que parecería contradictorio con esta etapa de crisis. No es lógico encontrar que toda la industria caiga de porrazo y que el sector comercial no solo se mantenga sino que crezca.
Bruno Seminario cree encontrar la razón en el cambio de metodología: “En el sector comercial no se sabe bien lo que está pasando; si se midiera con la metodología antigua, estaría cayendo en 7%. El sector está compuesto tanto por el grupo de tiendas pequeñas y bodegas como por los grandes centros comerciales. Ahora las encuestas captan solo las ventas de las empresas grandes. El problema es que ahora estas grandes tiendas se están expandiendo a sectores donde antes estaban las pequeñas. Por ejemplo, si alguien antes compraba en tiendas chicas, ahora lo hace en las grandes, y las estadísticas muestran ese incremento como si fuera una expansión general del comercio”.
Bien dicen que existe la verdad, la mentira y las estadísticas.
Ensayo sobre la ceguera
Ante esta recatafila de malas noticias, es inevitable preguntar qué se hizo mal. El economista Waldo Mendoza, aquel que vaticinara crecimiento cero para este año y que se ganó a pulso la ira oficial, intenta dibujarnos el asunto de una manera muy poco auspiciosa para quienes pensaban que García había aprendido la lección de no meterse en temas para los que está negado.
“Pese a todas las fortalezas que decíamos tener, el comportamiento de la economía ha sido muy similar al de 1997-1998 (la última gran crisis). En 1997 la economía crecía 7%, y en 1998 nos caímos 1%. Este año crecíamos al 10% y probablemente llegaremos a cero. La responsabilidad básica es de la política macroeconómica. Debe ser la primera vez en la historia que contábamos con todos los recursos para enfrentar la crisis. En 1998 no teníamos divisas; esta vez sí, y muchas. En 1998 los bancos estaban frágiles: un pequeño sacudón los tumbaba y de hecho los tumbó; esta vez están sólidos. En 1998 teníamos déficit fiscal y no podíamos hacer una política fiscal contracíclica; esta vez sí la tenemos. Todo esto nos hace pensar que hay algo que no hemos hecho bien.”
Otra oportunidad perdida. No estábamos curados.
La búsqueda de culpables no es muy productiva en lo inmediato, pero debería ser aleccionadora. Veamos cómo funciona la cosa: la política macroeconómica es responsabilidad del Ministerio de Economía y del BCR. Cuando se da un episodio de crisis, estas instituciones son las encargadas de tomar las medidas para contrarrestarlo o, al menos, amortiguarlo.
Como impedir la crisis era imposible, lo que sí se podía era morigerar sus efectos. La receta para estos casos no es un enigma egipcio: se trata, más bien, de una fórmula universal. El BCR baja los intereses y el Ministerio de Economía expande el gasto fiscal. A eso también se le conoce como una política contracíclica: cuando el mercado se contrae, el Estado expande su inversión y baja los intereses; cuando el mercado se expande, el Estado contrae el gasto.
A las dos instituciones se les critica que no hayan tomado las medidas a tiempo.
En el caso del BCR hay opiniones encontradas. Si bien se le achaca haber bajado los encajes y los intereses cuando la crisis ya era muy profunda, Seminario sostiene que hizo bien en esperar que se estabilizara la situación del quebrado Lehman Brothers, para que la medida tuviera efecto en un mejor terreno.
En lo que sí todos coinciden es en la parsimonia con la que actuó el Ministerio de Economía. Rigurosamente errática. Cuando la crisis era inminente y todos vaticinaban contracción mundial, acá seguíamos festejando nuestro inflamado PBI. Cuando la mayoría de gobiernos del mundo decidieron hacer una política fiscal expansiva, aquí Valdivieso —entonces ministro de Economía— redujo inexplicablemente el gasto fiscal. Cuando la crisis nos golpeó en la cara a inicios de año, se decía que creceríamos 6,5%. Al final terminaron despidiendo al Mago Valdivieso y el Puma Carranza reingresó a la cancha, pero quiso meter los goles a último minuto, cuando ya perdíamos por goleada. ¿Demasiado boys estos chicagos? ¿O le hacían demasiado caso al capitán del equipo?
Waldo Mendoza no puede entender cómo gente capacitada pudo cometer yerros tan grandes. “Tenemos un BCR con gente sofisticada; tenemos un Ministerio de Economía con gente sofisticada que se creyó el discurso gubernamental que estamos blindados si se dice que estamos blindados. ¿Para qué hacer algo?”.
Es difícil imaginar a nuestro Presidente tomando distancia de las grandes decisiones. Su notoria tendencia es más bien a meter la cuchara en todo, y no nos referimos a su fisonomía. Bueno, también.
El problema es que cuando el Presidente decía que la economía peruana estaba blindada y que íbamos a ser refugio del capital extranjero, era porque realmente se lo creía. Y el Gobierno actuó de acuerdo con esta peregrina idea.
Lo cierto es que este año, de lo único que fuimos refugio fue de dos ex ministros bolivianos acusados de violar derechos humanos, y de que la inversión extranjera se fue hasta nuevo aviso, más rápido que volando.
Un lector desavisado podrá advertir que no siente la crisis. Que la gente sigue comprando igual y que sigue llenando las tiendas. Y puede tener razón, lo que, sin embargo, no significa que la crisis no exista. La peculiaridad de esta crisis es que ha atacado directamente a la médula del aparato productivo pero no ha producido inflación.
Según Bruno Seminario, la crisis no se siente globalmente en el país porque los perjudicados están muy sectorizados: “Solo la gente que se ha quedado sin trabajo ha visto reducidos sus ingresos. No es como antes, cuando todos se quedaban sin ingresos porque o subía el tipo de cambio o subían todos los precios, producto de la inflación, y eso afectaba a todo el mundo. Ahora se afecta únicamente a una parte de la población, y eso determina cierta estabilidad en la demanda de servicios”. Sin embargo, si la crisis continúa y no nos recuperamos, ella seguirá afectando la cadena productiva y podría llegar a todos, ya que el Estado no tiene la capacidad de sostener indefinidamente el gasto fiscal que contenga la crisis.
Para ello hay dos cosas que debemos considerar: el desenvolvimiento de la crisis internacional, y… que estamos en recesión.
No se lo digas a nadie
Aunque el Gobierno lo ha querido negar en todos sus silencios, de acuerdo con la nomenclatura internacional, el Perú se encuentra en recesión desde principios de año. Es el único país que no ha querido admitirlo. Aquí también se presenta el truquito de las estadísticas.
Para que un país se declare en recesión debe haber tenido, en dos trimestres seguidos, un crecimiento por debajo de cero. El Gobierno argumenta que en el primer trimestre de este año crecimos 0,9% y, por lo tanto, no estamos en recesión. Pero así no se mide el PBI en este mundo. Existe una forma seria de medir el PBI, que se llama “medición estacionalizada”. Mejor que lo explique Waldo Mendoza:
“Por ejemplo, en agricultura la producción de papa en mayo y junio siempre será mayor que en agosto. Entonces, para tener una visión real de la producción se desestacionalizan las cifras, lo que implica usar determinadas formas económicas como las que utilizan los macroeconomistas. De esa manera se mide el PBI en todo el mundo desarrollado.
“Si uno mira las cifras desestacionalizadas en el Perú, descubre que estamos en recesión desde el último trimestre del año pasado, y no hay hasta ahora ningún documento oficial que lo reconozca. Claro: cuando uno reconoce que está enfermo, aplica las medidas correspondientes. Somos el único país que tiene vergüenza de admitir que está en recesión”.
Lo que suceda en adelante con nuestro país va a seguir dependiendo de cómo se esclarezca el panorama mundial. La buena noticia es que la crisis parece haber tocado fondo y la recuperación se empezará a notar en los próximos meses. El problema va a ser cuán lenta o rápida puede ser, como advierte Mendoza:
“Al parecer, las tasas desestacionalizadas del cuarto trimestre en los Estados Unidos, Japón y Alemania van a ser positivas. Casi todos coinciden en que la recuperación ya empieza, pero también en que esa recuperación va a ser lenta, por diversos motivos. En el caso norteamericano, porque su Gobierno, para salir de la crisis, se ha puesto a gastar como loco; por eso su déficit fiscal debe estar en 8 o 9% de su PBI. Como esa cifra es insostenible, los próximos años los norteamericanos van a buscar desaparecer ese déficit cobrando impuestos. No hay otro método. Entonces el consumo privado no va a poder reactivarse en ese país, como estábamos acostumbrados. En Europa va a ser lo mismo, y éstas son las locomotoras del mundo. Si Europa y los Estados Unidos van a tener un crecimiento modesto, ¿como podrá crecer China sostenidamente? Así como en la caída, en la recuperación también los efectos son lentos”.
Quizá sea mejor curarse en salud. Pero el Gobierno, a pesar de la elocuencia de los números, parece que no termina de curarse de entusiasmitis y ha decidido que ya no es necesario seguir expandiendo el gasto fiscal. En el último presupuesto más bien se observa una reducción para las regiones. El ex vicepresidente del BCR, Óscar Dancourt, observa que en un contexto negativo esta contracción podría ser bastante dañina:
“Hay actuar de manera preventiva, pero para eso necesitas un diagnóstico exacto, y no se sabe qué va a pasar con la economía mundial. El Ministro ha dicho que ya no se necesitarían más impulsos fiscales, pero la recesión se puede extender hasta el 2010. Y para eso hay que comprar un seguro, que consiste en seguir con una política fiscal expansiva. En cambio, si no se concreta, se cortan esos programas”.
El Gobierno apuesta todas sus fichas a una eminente recuperación de la economía, sin tener en cuenta lo larga y lenta que puede ser.
Como corolario de las infelices cifras que coronan la macroeconomía peruana, puede decirse que el consejo de oro lo tienen las abuelas: decir la verdad, aunque duela. Lo recomienda hasta el sentido común: el primer paso para combatir una enfermedad es reconocer que se la tiene.
El presidente García tenía en esta crisis económica la oportunidad de su vida para revindicarse como estadista; pero ha demostrado, una vez más, que la economía no es su fuerte.
A diferencia de los años 80, esta vez tenía todo a su favor. Pero nuevamente desaprovechó la oportunidad. El 0% de crecimiento que nos acecha este año y la caída en nueve puntos del PBI hablan lindo de un Presidente peleado con los números y, hace mucho, también con la verdad.
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“Contra el pesimismo
Previsión y perspectiva”,
Antonio Gramsci
QUO VADIS 2009?
Escribe: Gonzalo García Núñez, especial para
Le Monde Diplomatique Peru, Julio 2009
El gobierno ha destruido la trayectoria de muchos años consecutivos de crecimiento. Por eso las encuestas develan que su popularidad colisiona con las expectativas ciudadanas. De allí la importancia de saber lo que nos espera en el segundo semestre del 2009.
El decrecimiento mundial interanual será -1.4% durante el año responden las optimistas previsiones del FMI de DSK[1].
Perú bate un record de puenting (caída libre) del crecimiento: De tasas cercanas al 14% cae - 2% entre junio 2008 y mayo 2009, según datos de INEI.
Por eso, cero vaticinan los economistas más serios, ninguno más allá del 2% para el 2009.
Algunos voluntaristas creen que ya estamos en el “fondo del pozo” y que, en adelante, el mundo (y nosotros con el) rebotará hacia una tibia expansión en U o en L para el 2010.[2]
Otros presagios infieren que la trayectoria será mas bien una WWW, arranque y parada, stop and go, Roubini dixit.[3] También hay los ilusos. La fe del carbonero. Si se puede! [4]
Lo único que si se puede asegurar es que la crisis acabará. ¿Cuando y como? Nadie sabe con certeza.
CRISIS CON SANGRE ENTRA
En lo que hay un consenso es en el carácter inédito de la actual crisis:
1º Sensu contrario, la crisis partió del centro hacia la periferia. Pero hoy la recesión y la deflación son globales, salvo China e India, desacelerados.
Al fin de este primer semestre ambos cunden en los EE UU. La depresión se cierne negativamente sobre
Antes hizo trizas a la helada Islandia, le despoja de todo encanto a la neo liberalizada Irlanda, noquea a los Estados baltos, y en las antípodas, pela a los países de
La deprime no escatima a las plantas exportadoras del Japón industrial -aun cuando hay signos de esperanzada reactivación- i lentifica el crecimiento de los países-factoría del Asia.
(Casi) nadie se salva de los efectos de la crisis en este valle de lágrimas. Realmente mundial, la peor en años, nacida de las entrañas mismas del sistema global. Marx vive.[5]
2º Abate el comercio de mercancías y servicios. La tendencia a la constitución de un mercado mundial único encuentra sus límites. Pascal Lamy, secretario de
3º Profundiza la desvalorización de los mercados financieros, depreciando acciones, bonos, derivados, índices, instrumentos cambiarios y forex, las divisas claves y en especial, el dólar agujereado.[6]
El estallido de la “burbuja subprime” dejó, además, un mercado hipotecario maltrecho. Y por propagación -hacia arriba- destruyó el mercado de seguros, reaseguros y garantías y en el downstream, desató una crisis de confianza.
La crítica situación de los mercados modificó el curso y sentido de la inversión productiva internacional.
Hubo un claro reflujo inversionista hacia tierras matrices. Por ahora se refugian en un pensativo wait&see pese a la espectacular recuperación de algunas bolsas.
4º. Ha obligado a la mayor intervención publica que se recuerde con fines de reestructuración bancaria (Planes Brown, Paulson, Geithner,..) y, en general, de los fatigados intermediarios financieros.
La corrección del G20 anuncia el “pinchazo” a las espectaculares burbujas bursátiles, el sinceramiento del dólar, el freno a la incontenible alza de algunas materias primas-refugio.
La agenda incluye, coda, el desbloqueo de las negociaciones comerciales internacionales de la ronda Doha ante la inviabilidad de las políticas de subsidio y de protección vigentes.
Queda pendiente el rol de la crisis en el alisamiento de los desbalances mundiales. Hay que dar solución al gigantesco déficit fiscal (-12.7% PBI) de los EE. UU y el problema del masivo endeudamiento externo que desnivela balanza de cuenta corriente gringa.
5º Las perturbaciones se manifiestan en el mercado mundial de materias primas, petróleo, gas y derivados, bienes salario y alimentos que forman el primer piso de los circuitos productivos internacionalizados y deslocalizados.
Los precios de los metales-commodities como el cobre (“el salario de Chile”, Salvador Allende) han oscilado violentamente, a merced de la especulación financiera. ((Jefferies commodities index). El petróleo fue usado por los operadores como activo de protección al riesgo sistémico. Si hay reactivación gatillará la inflación.
6º La transmisión de la crisis financiera al sector real, el “contagio” quebró segmentos enteros del “fordismo” (Automotriz, General Motors, piezas y partes...). Produjo la ruptura de las líneas de abastecimiento de las transnacionalizadas actividades productivas y el cambio en el patrón de localización de la planta como de transito de los trabajadores emigrantes.
Y se ha agravado la crisis de realización de las mercancías y servicios en los mercados. Al aplanarse el consumo, crecen inventarios y se ralentizan las ventas de maquinaria y equipo.
El corolario del contagio es la destrucción de millones de empleos calificados que difícilmente volverán.
7º La necesidad de un altísimo grado de coordinación de políticas, superior al G8, G20, BRICS o de la institucionalidad de Bretton Woods. A problema global, gobernanza global, sugiere Attali.
¿Para que? Secar las masivas emisiones de papeles, calendarizar la resorción de los medios de pago creados para facilitar liquidez, el desinfle de amenazas mediatas de los mercados bursátiles y la atenuación de la volatilidad entre monedas soberanas. Agregue freno a las peligrosas devaluaciones competitivas o de cierres unilaterales de mercado (buy american, cómprale al Perú.) como barreras al comercio. De otra forma, la inflación acecha.
8º Hay un vertiginoso incremento de la deuda mundial, sobretodo la de los EE.UU., y un peligroso desorden monetario. Nadie duda del impacto de un dólar “flojo” en el mercado de deuda y de los activos financieros. Por lo demás, el supply Chain de Chimerica[7] crea una gigantesca acumulación de reservas cambiarias ($2 billones) en China de la que pende el futuro de la nueva moneda de reserva mundial.
9º. El fracaso de la autorregulación de los mercados. Emergen, afortunadamente, nuevos conceptos, diseños y políticas económicas proactivas fundadas en renovados paradigmas sobre la asimetría de la información, la selección adversa, la teoría de juegos y el análisis de las fallas de funcionamiento de los mercados. Significa que el Estado es útil y que junto a los agentes principales produce medidas regulatorias de los mercados. Por fin.
- Queda pendiente la purga: activos financieros malolientes, pirámides Ponzi-Madoff, fondos de pensiones gitanos, secretosos hedge funds, los BCCI del S.XXI. Deshacer la malla del shadow finance (finanzas en la sombras, desregulada) y hasta extinguir los “paraísos tributarios”, pedidos por el G20-(Londres, abril 2009).
Numerosos trabajos hacen conocer mejor este retrato de la crisis. Facilitan el examen de las salidas posibles en el corto plazo para los países como el Perú.[8]
CONTRA EL PESIMISMO, PREVISION
Para enfrentar esta magna crisis, el Perú requiere una política contracíclica potente.
Quiere decir el uso sincronizado de instrumentos que compensen la caída de la demanda.
Se trata de sostener el nivel de actividad mediante el estimulo de la demanda interna.
¿Para que? Preservar el consumo y defender el empleo, la producción, el ahorro e inversión de las empresas, los ingresos de los exportadores, fortalecer las cuentas públicas, auspiciar el desarrollo de los mercados internos y la construcción de la infraestructura física.
También usar medios eficaces para compensar el déficit en cuenta corriente y la defensa de la posición de cambio del instituto emisor. En fin, contrarrestar los factores desequilibrantes y jerarquizados que provoca la erosión de la demanda agregada.
Para ello se necesitan instrumentos de intervención.
¿Los hay? Si, muy sofisticados.
Las herramientas de política monetaria están disponibles. Fueron construidas y adaptadas por el equipo del Profesor Dancourt[9] y fue asumido por el BCRP desde los primeros días del 2002.[10]
Usa la tasa de interés de referencia como instrumento de la autoridad monetaria, un protocolo de seguimiento cambiario, propio de una economía parcialmente dolarizada, un modelo de previsión para gestionar el programa de inflación objetivo (inflation targeting) que propone escenarios y algunos elementos teóricos de la gestión de portafolios en riesgo.
La política fiscal se funda en el resultado fiscal estructural, la implantación de indicadores lideres, estabilizadores automáticos y autonomía creciente del Estado frente al endeudamiento externo.[11]
La curva de referencia del mercado de bonos del tesoro, formada mediante un programa creador de mercados, es otro instrumento que orienta el financiamiento de la inversión en soles y la formación del mercado secundario de papeles.
Pero lo que importa es que nadie puede alegar carencia de instrumentos.
De su aplicación eficaz depende el resultado del 2009. Contra el pesimismo, previsión y perspectiva.
[1] FMI, Perspectives de l´économie mondiale, aperçu des projections, 8 Juillet 2009.
[2] Tim Geithner declara: « La plupart des prévisionnistes tablent sur une amélioration des indicateurs aux Etats-Unis dès le quatrième trimestre », les Echos, Paris, 18.07.09., Larry Summers: “La economía de Estados Unidos estuvo "al borde de una catástrofe" en enero, pero ha logrado progresos "sustanciales" desde entonces, principal, asesor económico de
[3] N. Roubini, RGE Monitor, July 2009.
[4] Las modestas cifras de ejecución de la inversión pública develan una paradójica aunque no infrecuente contradicción entre la fe y la obra. Una por exceso, la otra por defecto. La crisis no se vence por decreto. Menos aun por una virtud cardinal si la inversión es insuficiente: apenas 22% del presupuesto en el primer semestre, Portal del MEF, 18 de julio 2009
[5] Grundrisse der kritrik der politischen okonomie, ed. francesa, Anthropos, Paris,1967
[6] Los balances semestrales de las empresas cotizadas en bolsas internacionales arrojan perdidas pero su cotización en bolsa sube aunque todavía no recuperan sus niveles de antaño. ¿Burbuja?
[7] China y América, alusión irónica al enlazado sistema que los une en la producción y el consumo, el financiamiento y el tipo de cambio.
[8] Aglietta, Michel, Macroeconomie financière,
[9] Regla de Taylor que acepta los efectos de un régimen bimonetario.
[10] Los resultados fueron: Inflación inferior a 1.5%; 7.5% crecimiento en el 2006; 60 meses ininterrumpidos de expansión; gran acumulación de reservas y un tipo de cambio real de equilibrio levemente positivo.
[11] Al que contribuyeron los profesores Burneo, Jiménez, Mendoza y Schydlowsky, entre otros. La economía despejo un importante saldo de las cuentas fiscales, permitió una mayor autonomía al Estado por la paulatina e inexorable amortización de la deuda externa y el crecimiento de la deuda interna en soles.

-¿Pero la caída del crecimiento es culpa de este gobierno o es consecuencia de la crisis mundial?
-Es una combinación de ambos factores. Se advirtió reiteradas veces de la gravedad de lo que se venía, se le dijo al gobierno que gaste para que haya inversión y consumo, pero el gobierno dio una respuesta frívola e inconsistente, lo que ha tenido como resultado esta caída del crecimiento a casi cero.
-¿Haber acelerado el crecimiento hasta llegar a cerca del diez por ciento el año pasado ha agravado la crisis?
-Así es. El gobierno debió haber modulado el crecimiento a un nivel del siete por ciento, pero en lugar de eso lo lanzó a 150 kilómetros por hora y ahora el carro se está desbarrancando. El gobierno ha tenido una política de corto plazo de acelerar el crecimiento, sabiendo que eso generaría consecuencias negativas a mediano plazo, pero esperaba que la crisis estalle en unos años, cuando ellos ya no estén en el poder, y sea el próximo gobierno el que pague la factura. Pero con la crisis mundial la bomba estalló antes de lo que habían calculado.
-¿Es una ilusión del presidente García pensar que el Perú puede ser un refugio para los inversionistas?
-Eso es una tontería que está al nivel de la locura.
-¿Y decir que el Perú no será muy afectado por la crisis es otra locura?
-Durante mucho tiempo se dijo que estábamos blindados, pero estamos viendo que no es así. La crisis recién está comenzando. En los últimos seis meses del año sentiremos con mayor fuerza su impacto.
-¿Qué medidas debe tomar el gobierno para disminuir la gravedad de ese impacto?
-Hay que proteger el mercado interno, como están haciendo todos los países. Es suicida la actual política de bajar los aranceles y firmar Tratados de Libre Comercio. Es fundamental la inversión en obras de infraestructura de pequeña y mediana dimensión para defender los empleos y los salarios. Se debe mejorar la capacidad de consumo de la población, dándoles mayores ingresos a los trabajadores.
-¿La liberación de las CTS es una buena medida para impulsar el consumo interno?
-Eso es una cortina de humo. Estimulará el consumo solamente por una vez y su impacto será diminuto.
-¿Y cuál será el impacto de la exoneración del pago de aportaciones sociales a las gratificaciones?
-Tendrá un impacto positivo en la economía porque liberará como 400 millones de soles. Pero ese impacto será temporal. Está archiprobado por todas las políticas keynesianas que en una etapa de crisis el único modo de reconstituir el mercado es aumentando los sueldos…
-¿Pero en medio de esta crisis es posible aumentar los sueldos?
-En los últimos años las utilidades han crecido una barbaridad, pero los sueldos han subido muy poco. El Estado no sabe qué hacer con el dinero que no gasta. Y la industria privada para vender necesita que la gente pueda comprar. Bajando el interés referencial, que ahora está en cinco por ciento, a cerca del uno por ciento, como está en casi todos los países, se abarataría el crédito y eso le daría a la industria las condiciones para que expanda su capacidad productiva y así pueda aumentar sueldos.
-¿Cuáles serán los sectores más golpeados por la crisis?
-El sector textil, donde las ventas ya han caído 63 por ciento y la pérdida de empleos es muy importante; la industria del calzado; la agroindustria y las Pymes, particularmente las que trabajan vinculadas a la construcción, donde hay una caída muy fuerte.
-¿Cuánto caerá el crecimiento económico este año?
-El crecimiento del PBI ha bajado de 12,9 por ciento en el pico del 2008, a 0,19 por ciento en febrero de este año. Si esto sigue así, lo más optimista es pensar que el crecimiento estará alrededor de cero…
-El FMI pronostica un crecimiento de 3,5 por ciento para nuestro país este año.
En octubre de 2008, el FMI decía que el 2009 el Perú iba a crecer 6,9 por ciento; ahora ha bajado su cálculo de crecimiento a la mitad. Creo que lo más probable es que dentro de tres meses el FMI vuelva a bajar su pronóstico de crecimiento para el Perú. Si el programa anticrisis funciona, el crecimiento para este año será de cero, pero si no funciona podemos caer a menos cinco por ciento.
-¿Y está funcionando o no el programa anticrisis?
-Hasta ahora ese programa es un fracaso rotundo. Para fines de marzo el Estado debió haber ejecutado el 25 por ciento de los recursos destinados para inversión pública este año, pero la ejecución es de solamente el nueve por ciento. El nivel de gasto en sectores claves está por debajo del cinco por ciento. En el sector Salud y en los programas sociales se ha gastado menos del uno por ciento. Eso es una vergüenza.
-¿Por qué el gobierno tiene tan poca capacidad para gastar lo presupuestado?
-Por ineficacia administrativa y por la corrupción. Sacan a licitación la construcción de hospitales o la compra de ambulancias, por citar dos ejemplos, y se descubre un manejo deshonesto, por lo que las licitaciones se deben anular.
-Su evaluación sobre el manejo económico del gobierno no deja espacio para el optimismo.
-Si no se cambia la política económica y no se mejora la capacidad de gasto del gobierno, los pronósticos son pesimistas, porque la recesión será muy fuerte.
“Gestión de Carranza es catastrófica”
-¿Cómo evalúa la gestión del ministro de Economía, Luis Carranza?
-Es una gestión catastrófica. Su primer fracaso fue el shock de inversiones. En esta segunda gestión ha fracasado con el programa anticrisis de estímulo económico. El ministro Carranza no tiene la capacidad para manejar una política económica. Ha llevado la economía al suelo. Su equipo impide que se movilice el gasto público. En el Congreso se ha descubierto un número impresionante de fondos que el gobierno crea, les asigna recursos y luego nunca se emite el decreto con el reglamento para usar esos fondos, y después con ese mismo dinero se plantean nuevos fondos. Es un truco para evitar gastar.
-¿Cuál es la intención de evitar gastar el dinero que se tiene?
-Existe la plata, están los proyectos, pero no se gasta. Eso es inexplicable, salvo que haya un intento de boicotear al gobierno desde dentro del propio gobierno…
-¿Quiénes podrían querer boicotear al gobierno desde dentro?
-Contraer el Estado en plena crisis es invitar a que la tensión social aumente. No me extrañaría que algunos quieran frenar la acción del Estado para agudizar la crisis y crear un caos en momentos que se puede ver el tema del indulto a Fujimori...
-¿Usted cree que hay un complot fujimorista al interior del gobierno para agravar la crisis?
-No encuentro otra explicación a esta política de frenar el gasto público. No olvidemos que el primer y segundo vicepresidentes de la República son fujimoristas, que en el Banco Central de Reserva está José Chlimper, que ha sido ministro de Fujimori. El ministro Carranza está estrechamente vinculado al Grupo Brescia, que junto con el Grupo Romero fueron parte de la columna vertebral económica del gobierno de Fujimori. Aquí puede haber una operación política compleja para intentar favorecer a Fujimori agravando la crisis, porque eso abre las puertas al autoritarismo, lo que favorecería a Fujimori.
Entrevista: Carlos Noriega en diario La Primera, Lima.
De acuerdo al reporte del ministerio de economía, que evalúa el impacto de la crisis. Riesgo país está muy cerca de la luz roja, según monitoreo del MEF. Ingresos corrientes y tributarios del gobierno ya están en rojo.
Beatriz Jiménez,PERIODISTA DE la republicaDurante la reunión a puerta cerrada que mantuvo la Comisión Intersectorial Anticrisis instalada ayer, el ministerio de Economía repartió a las autoridades asistentes un reporte que mide el impacto de la crisis en 2009.
Este reporte, al que pudo acceder La República, trata de resumir la situación económica actual a través de una especie de “semáforo de la crisis”. En vista de las cifras manejadas, el gobierno reconoce en este documento que la economía está en luz ámbar.
“No se trata de asustar a la población, sino de tener la precaución del caso”, declaró el viceministro de Economía Eduardo Morón, autor del reporte. “Se trata de un termómetro que nos permite alertar tempranamente y tomar decisiones de manera oportuna”, explicó.
Cifras en rojo
Las cuentas fiscales son valoradas por el gobierno en luz roja, ya que se encuentran en niveles superiores a la señal de alerta. “ La recaudación se anticipa como negativa debido a la bajada del precio de los minerales (en luz ámbar) y de la actividad económica”, señala Morón.
Según el ex presidente del Banco de Reserva Gonzalo García Núñez, el desbalance en la recaudación de impuestos de Personas Jurídicas se debe, principalmente, a que las mineras han comenzado a no pagar tributos fruto de la bajada del precio del cobre y otros metales.
Alerta amarilla
El riesgo país, un índice internacional que mide el grado de “peligro” que entraña un país para las inversiones extranjeras, se multiplicó por 2 respecto al promedio mantenido de 2004 a 2008.
El otro hecho que constata el documento es que las exportaciones peruanas se han reducido a la mitad en el último trimestre del año, mientras que las importaciones han crecido exponencialmente.
“Dado que hemos tenido un boom en inversiones era natural el crecimiento de las importaciones de maquinaria especial”, justifica el viceministro.
Frente a esta situación de déficit de la balanza comercial se alzan las voces para restaurar los aranceles existentes en 2007.
“Es necesario tomar medidas temporales que eleven los aranceles para una mejor defensa del mercado interno”, señala García Núñez.
Ante esta alerta, el economista Humberto Campodónico considera necesario que el gobierno informe de las respuestas económicas que aplicará para revertir la situación.
“El gobierno ha entendido con claridad que una crisis internacional fuerte nos afectará, que se acabó la época de las vacas gordas y empieza la de las vacas flacas”, opinó, y agregó que hoy es necesario que dé a conocer las respuestas económicas a estas cifras en rojo.
Al igual que García Núñez, Campodónico consideró que una respuesta necesaria es subir los aranceles para disminuir el alza de las importaciones.
Datos
Crecimiento. A pesar de la crisis , la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estimó que en 2009 Perú, con una expansión del 5%, será el país dela región que más crecerá.
Reservas. Perú tiene casi 31 mil millones de dólares en reservas. Esta cifra es la más alta de la región. En el reporte del MEF, la luz roja está en los 15 mil millones. “Perú está sobreasegurado”, dice Morón, aunque reconoce que las reservas disminuirán este año. “Podríamos perder la mitad y aún estaríamos cerca del nivel de países como Chile o Brasil”.